La tasa de refresco adaptativa (LTPO) ajusta dinámicamente el refresco de la pantalla entre bajo (1 Hz) y alto (120+ Hz) según el contenido, ahorrando batería. Estándar en móviles insignia y tabletas gaming.
Mecanismo del refresco adaptativo: el controlador de pantalla monitoriza el framerate entrante y el contenido (interfaz estática vs movimiento). Si el contenido es estático (página web, texto), el refresco baja a 10–30 Hz. Si se mueve (desplazamiento, vídeo), sube a 60–120+ Hz. Las transiciones son fluidas e imperceptibles.
LTPO (Low-Temperature Polycrystalline Oxide): término de Samsung/Apple para la tecnología de panel con refresco adaptativo. Implementaciones algo distintas: Samsung LTPO: variable 10–120 Hz, popularizado primero en el Galaxy S20. Apple ProMotion LTPO: variable 1–120 Hz (casi puede apagarse), iPhone 13 Pro+. Variante Qualcomm Snapdragon: variable 30–144 Hz en algunos Android.
Ahorro de batería: espectacular. Un 120 Hz fijo consume ~25 % más que 60 Hz. El adaptativo: solo un 5–10 % de sobrecarga vs 60 Hz fijo (porque la pantalla está a 10 Hz el 60 % del tiempo).
Percepción: la autonomía de todo el día se vuelve viable con un 120 Hz adaptativo (vs un 120 Hz no adaptativo que exige carga diaria).
Compromiso: complejidad algo mayor (transiciones de refresco a veces visibles si la implementación es barata), fabricación más cara.
Disponibilidad: estándar en los insignia 2023+ (iPhone 14 Pro+, Galaxy S23 Ultra, Pixel 8 Pro, OnePlus 12). La mayoría de la gama media incluye refresco adaptativo en 2024.
Consideración de juego: los jugadores competitivos suelen desactivar el adaptativo, forzando un 120 Hz fijo para un timing de fotogramas constante. Los casuales no notan la diferencia.
Cuándo priorizar: uso de todo el día sin cargar. Mejora notable de autonomía vs un insignia de refresco fijo. El ~50 € de sobreprecio por esta función merece la pena.