La carga inalámbrica usa inducción electromagnética para transferir energía sin cable. El Qi es el estándar abierto (5–15 W típico); el MagSafe de Apple es una extensión magnética del Qi (15 W).
La carga inalámbrica transfiere energía por inducción electromagnética: una bobina en el cargador genera un campo magnético alterno, que induce corriente en una bobina del receptor del móvil. Sin contacto físico. El Qi es el estándar abierto administrado por el Wireless Power Consortium (WPC), que admite 5–15 W a 5 mm de separación. El MagSafe de Apple alinea magnéticamente la bobina para una posición constante y añade retención magnética de la funda (15 W en iPhone 12+, 25 W en iPhone 15 Pro).
**Cómo funciona técnicamente la carga inalámbrica:** La bobina del cargador alimenta una corriente alterna (100–200 kHz típico), creando un campo magnético oscilante. La bobina del receptor del móvil, sintonizada a la misma frecuencia, se «acopla» electromagnéticamente al campo emisor e induce corriente (ley de Faraday). Un rectificador de puente completo y un convertidor DC-DC regulan esa corriente a una tensión de carga segura. La alineación magnética (MagSafe) mantiene las dos bobinas cerca y paralelas, maximizando la eficiencia de acoplamiento. Una mayor separación, una mala alineación o una interferencia metálica reducen mucho la eficiencia. Un circuito de detección de objetos extraños (FOD) detecta monedas o llaves en la superficie, evitando el sobrecalentamiento. El Qi2 (2024) estandariza la alineación magnética del MagSafe de forma universal, permitiendo carga de 15 W en cualquier par dispositivo + cargador Qi2 (sin bloqueo al ecosistema Apple).
**Por qué seduce la carga inalámbrica (y decepciona):** Comodidad: dejar el móvil, sin buscar enchufe. Sin desgaste del cable. Posicionamiento de escritorio (móvil de pie cargando). Límites reales: 70–80 % de eficiencia (perdida en calor) vs 95 %+ por cable, de ahí tiempos más largos (2,5 h inalámbrico vs 45 min de carga rápida por cable). El calor acorta algo la vida de la batería con los años. La carga más lenta importa poco de noche pero es poco práctica para recargas rápidas fuera de casa.
**Qué mirar / errores comunes:** - Variación de potencia: 5 W (iPhone SE, Android antiguos) vs 15 W (insignia) vs 50 W (propietario Xiaomi/OnePlus) - Confusión de compatibilidad: no todos los cargadores valen con todos los móviles; el Qi2 (2024) busca estandarizar pero la adopción es lenta - Sensibilidad al posicionamiento: un ligero desajuste baja la potencia un 30–50 %; el grosor de la funda importa - Compromiso térmico: una refrigeración activa (ventilador en el cargador) mantiene la eficiencia pero añade ruido - Energía desperdiciada: dejar el móvil en el cargador toda la noche desperdicia 1–2 kWh al mes - Interferencia metálica: una funda con anillos metálicos o soporte perturba el acoplamiento
Uso real 2026: iPhone 12+ (MagSafe 15 W; ya los competidores adoptan el estándar magnético Qi2). Galaxy S24 (Qi estándar 15 W, sin MagSafe). Insignia Xiaomi/OnePlus (50 W propietario, cargador de marca requerido). Flujo típico: inalámbrico en el escritorio de noche (comodidad), carga rápida por cable para recargas urgentes (velocidad). Adopción del Qi2 acelerándose.