El NFC es un protocolo inalámbrico de corto alcance que permite transacciones sin contacto, emulación de tarjeta y emparejamiento rápido. Sistemas de pago como Apple Pay y Google Wallet se basan en NFC.
Alcance y velocidades del NFC: ~4 cm de alcance efectivo típico, hasta 10 cm con alineación óptima. Tasas de datos: 106, 212 o 424 kbps (lento frente al Bluetooth, suficiente para pagos con tarjeta).
Casos de uso del NFC: Pagos sin contacto: acercar el móvil al terminal, se envía un token de pago cifrado (el móvil nunca transmite el número de tarjeta directamente). Emulación de tarjeta: el móvil hace de tarjeta de transporte, de fidelidad o llave de hotel. Intercambio de datos: emparejar rápido dispositivos Bluetooth por contacto (el NFC pasa la info de emparejamiento al Bluetooth). Lanzamiento de URL: escanear una etiqueta NFC en un cartel para abrir una web.
Seguridad del NFC: la transacción está cifrada de extremo a extremo y exige autenticación del dispositivo (Face ID, huella). Límite sin contacto (normalmente ~50 €) sin introducir PIN como protección contra el fraude.
Disponibilidad: estándar en todos los insignia (iPhone 6+, Android 4.4+). Excepción notable: algunos móviles de entrada aún carecen de NFC.
Adopción en EE. UU.: Apple Pay (2014) y Google Pay (2015) impulsaron la adopción. Los lectores de tarjetas admiten NFC ampliamente hoy (cafeterías, transporte, comercio).
En otras regiones: Europa/Asia adelantan a EE. UU. — el pago sin contacto es omnipresente en Reino Unido, Alemania, Japón, Australia. China usa códigos QR (Alipay, WeChat Pay) en su lugar.
Implicación de compra: el NFC es estándar en los insignia y cada vez más en la gama media. Útil por comodidad si tu región admite pagos sin contacto; menos crítico en mercados dominados por el QR.