La EIS es estabilización por software que recorta el vídeo y desplaza los fotogramas para compensar el movimiento. Todos los móviles tienen EIS; es menos eficaz que la OIS pero no requiere hardware.
Mecanismo de la EIS: el vídeo se recorta hacia dentro un 5–15 %, y luego los fotogramas se desplazan digitalmente para alinear los vectores de movimiento previos. La zona de recorte absorbe la vibración; el espectador ve una imagen estable.
Ventajas de la EIS sobre la OIS: Sin piezas móviles: sin desgaste mecánico, menor coste, más fiable a largo plazo. Funciona en todas las focales: la OIS de desplazamiento de lente solo estabiliza una focal; la EIS estabiliza macro, gran angular y teleobjetivo por igual. Bajo consumo: puro software, sobrecarga mínima de CPU/GPU.
Desventajas de la EIS: Penalización de recorte: 10–20 % de pérdida de resolución (un vídeo 4K queda efectivamente en 3K). Latencia: 1–2 fotogramas de retardo antes de activarse; el primer fotograma suele temblar. Artefactos: una EIS agresiva causa distorsión «rolling shutter» al panear, deformaciones en movimiento rápido. Menos eficaz: comparada con la OIS óptica en movimiento extremo.
OIS + EIS combinadas (híbrida): el mejor enfoque. El móvil usa la OIS para la estabilización principal, la EIS como ajuste fino secundario. Recorte mínimo, máxima estabilidad.
Específico de vídeo: la EIS (y la OIS) importan mucho más para el vídeo que para las fotos. Para fotos, una velocidad de obturación rápida es la mejor estabilización.
Cuándo priorizar la EIS: la mayoría de móviles la hacen bien para vídeo casual. Los vídeoaficionados que graban a pulso se benefician de un teleobjetivo con OIS + un buen procesado de EIS.
Comparación: los estabilizadores caros (gimbals, sliders) logran mejores resultados, pero EIS + OIS en un móvil insignia rivalizan con los estabilizadores básicos para uso casual.